sábado

Clonación humana


En el año 2002 una nueva ideología intentó jugar a ser Dios.


Ese año finalizó con una noticia sorprendente que levantó ampollas entre la comunidad científica y desató las iras de la Iglesia Católica. Su nombre era Eva y es el primer clon humano creado en un laboratorio, nacido en algún lugar del planeta.

Los responsables de esta dudosa heroicidad de la genética están conectados con la Sociedad Clonaid y su origen es la esperpéntica Secta de los Raelianos, dirigida por su gurú espiritual Claude Vorilhon, un ex periodista que según sus dichos fue capturado por extraterrestres el 13 de diciembre de 1973. Desde entonces ha buscado infatigablemente un imposible, originar una nueva humanidad cambiando su ADN, como según sus teorías hicieron hace miles de años los seres cósmicos para sembrar vida en este planeta. La controversia se instaló en todos los gobiernos a nivel mundial.

La oveja Dolly

En un cóctel más que explosivo que mezcló ciencia, ciencia ficción y realidad, algunos dirigentes no terminaron de creerse lo de Eva, esta especie de nueva ‘anunciación’ de un ser que sería el clon de su propia madre.

Al parecer desde los años sesenta, y de una manera no oficial se está investigando en la genética humana, con experimentos que han dado como resultado la famosa oveja Dolly. Muy pocos son los que conocen a día de hoy que luego de la oveja, se hicieron experimentos con gatos, cabras, cerdos y todo un zoológico de clones.

La palabra clon procede del griego y se dice de los retoños, pero ahora es una rara clase de misterio, un espécimen de laboratorio, de genética idéntica al original.

Nadie imaginó que los teletipos de medio mundo y los periódicos más importantes iban a entablar una acalorada discusión sobre este tema, porque se esté a favor o en contra, la clonación humana es posible.

La Secta de los Raelianos

Los culpables de estos anuncios extraños que pusieron una gran incógnita en el aire y que afirmaron que iban a ir naciendo más niños en diferentes partes del mundo fueron una sociedad llamada Clonaid, amparados por la Agrupación de los Raelianos que en el año 2001 vendían una máquina, la RMX 2010, aparato que costaba cien mil dólares y que al parecer daba la posibilidad de poder clonarse a sí mismo.

Este grupo cuenta con cincuenta y cinco mil miembros y aparentemente nació de un encuentro Ovni
Claude Vorilhon, según sus propias palabras se encontró con un Ovni y esos seres fueron los que le dieron la fuerza y la potencia para convertirse en un nuevo mesías del que nació todo este suceso.

En España hubo un representante de esta agrupación que Iker Jiménez entrevistó para su programa Milenio 3 de la Cadena Ser, del día 5 de enero de 2003. Ellos creen que seres cósmicos inseminaron a los seres humanos hace miles de años. Su nombre es Agustín Felipe y al micrófono de la radio afirmó que cuando Rael, el alias de Vorilhon, recibió el mensaje de los elohim o extraterrestres que vinieron hace veinticinco mil años y crearon todas las formas de vida existentes, se creyó que eran dioses o dios en las religiones monoteístas y le dieron a Rael un mensaje en el que le revelaron el origen de la humanidad. Según él, todas las formas de vida que hoy existen fueron creadas hace veinticinco mil años por los elohim a su imagen y semejanza, aunque están mucho más avanzados científicamente que los seres humanos y el mensaje es que gracias a la clonación se puede alcanzar la vida eterna como la poseen ellos y destruir totalmente todas las creencias religiosas, al comprender el verdadero origen de la raza humana, arrojando luz a todas las grandes incógnitas de nuestra especie. 

Según Felipe que tiene una fe absoluta en la clonación dijo que estos niños existen, concretamente uno en los Países Bajos y que no es un truco publicitario, sino algo que rompería todos los arquetipos y concepciones anteriores, además de que en quince años sería una realidad tangible. Él afirmó que la clonación es lo que posibilita acceder a la vida eterna.

Llegó la polémica

En Rusia, la iglesia ortodoxa lo consideró como un atentado moral y el Subdirector del Instituto de Genética dijo que los clones pueden ser posibles y reales pero el noventa y nueve por ciento podrían dar lugar a verdaderos monstruos, al igual que el Vaticano que se opuso en redondo y en España la ministra Ana Pastor mostró todo su rechazo.

Santiago Camacho, escritor y periodista también estuvo en Milenio 3 desentrañando quiénes eran en realidad los Raelianos, una agrupación que en algún momento incluso intentó crear una embajada para los extraterrestres en Jerusalén, sí crearon un parque temático en Canadá, practicando el diezmo implacablemente y hablando de mucho dinero. Para ellos la clonación es el próximo salto evolutivo de la humanidad. 
Briggite Boisselier es Doctora en Biología por la Universidad de Dijon y a nivel profesional podría llevar a cabo este tipo de experimentos dentro de la secta. Se cree que los raelianos podrían tener un laboratorio de genética clandestino en Georgia, donde se habría llevado a cabo el procedimiento, pero no hay pruebas.

Lo que pudo parecer una inocentada no lo fue en absoluto, abriendo la posibilidad de que tal vez uno se pueda encontrar por la calle con un clon de sí mismo.
José Rodríguez, asesor para diversas comisiones de  gobiernos europeos sobre sectas opinó sobre el líder espiritual de la misma. Según él es ‘un personaje de libro cutre’
Ex periodista deportivo francés con delirios paranoides y con unas ideas extrañísimas, como sus relaciones con extraterrestres, sus viajes por un planeta que no existe, llega a captar adeptos para su secta, un grupo muy pequeño al principio pero que ha ido creciendo en seguidores y dinero. Aunque Rodríguez no cree que sean cincuenta mil sino tal vez un millar, pero no más.

La opinión del Vaticano

El Vaticano ha mostrado lógicamente su total rechazo a estas prácticas, aunque de sus comunicados se desprende que sí creen que efectivamente que aunque se haya podido clonar, ciertas barreras éticas deben impedirlo.

El padre José Francisco Guijarro, sacerdote de la Archidiócesis de Madrid, que tiene acceso libre al archivo del Vaticano, afirmó que la primera noticia que tuvo fue la comunicación de la Santa Sede en la que aunque se ponía en duda el hecho se lo tildaba como una ‘degradación de la dignidad humana.’ La técnica, una vez aplicada en animales no supone ningún misterio para aplicarse en humanos. Pero una cosa es que no haya misterio técnico y otra muy distinta que no haya impedimento ético o moral
Según el párroco vio una publicidad en Internet de esta secta que ofrecía por cinco mil dólares a cualquier mujer embarazarse y volver a su país con el bebé ideal, además de un catálogo de donantes o la posibilidad de ser donante de células por si a alguien le interesa ser clonado.

Briggite Boisselier publicó en el Corriere della Sera que mucha gente invirtió dinero en este proyecto y ‘que hay que devolvérselo y hay que cobrar’, ya que una clonación cuesta alrededor de los doscientos mil dólares.

Lo que opina la ciencia
Juan Ramón Lacadena Calero, Director del Departamento de Genética de la Facultad de Biología de la Universidad Complutense de Madrid y Experto en Bioética, afirmó que la clonación humana es posible desde que se ha hecho con animales y lo mismo con la especie humana como un mamífero más. Lo que la comunidad científica no desea es que se haga real. ‘No todo lo que es técnicamente posible tiene que ser éticamente deseable. La clonación reproductiva humana tiene desde el punto de vista ético muchos argumentos en contra y el primero es que cualquier nacido tiene derecho a no ser programado por nadie.’ Además agrega que aunque se haya hecho, siempre ha tenido muchos problemas y si los problemas con animales son malos, con seres humanos es mucho peor.

Psicológicamente, una persona clónica podría padecer muchos trastornos en cuanto se enterase de que es una réplica de otro ser humano preexistente.

El desarrollo de la personalidad no es solo derivado de la información genética, sino que intervienen otros factores como interacciones con el citoplasma o influencias del ambiente. Además abogó para que cuanto antes se emitiese una prohibición por parte de las Naciones Unidas en referencia a este tema.

Un tema de ciencia ficción con el que uno puede toparse de frente.