miércoles

Jesús y María Magdalena


En Rennes-le- Château hay una tradición muy antigua que habla de María Magdalena como el origen de la estirpe de Jesús.


Toda la zona de Languedoc, al sur de Francia está dedicada a ella. La costumbre llevada de generación en generación nace en Saintes- Maries- de- la- Mer, un pueblo cercano a Rennes- le- Château, donde se piensa que llegó María Magdalena embarazada o con el hijo de Jesús apenas nacido, buscando refugio luego de la crucifixión.

Esto lo afirmó Javier Sierra en el programa Milenio 3 de 28 de diciembre de 2002, que habló de una tradición perseguida, condenada y herética, pero muy extendida en esa zona, desde hace muchos siglos.

El gran tesoro

Cien años se lleva teorizando sobre el oro de Rennes, la cuantiosísima fortuna que pudo encontrar Bérenguer Saunière, pero los investigadores afirman que lo que encontró en la columna visigótica fue lo que más tarde le procuró el inmenso patrimonio, aunque su valor no era comparable con el dinero.

Hay quien habla de un completo árbol genealógico que partiría de los descendientes de Jesús. Supuestos escritos que hablarían de la estirpe de Jesús, encontrados por este párroco por casualidad, que demostraban que Jesús fue también humano y que tal vez viniesen a decir que las Bodas de Canaán fuesen las bodas del propio Jesús.

El Santo Grial

Josep Guijarro, escritor y reportero afirma que los pergaminos de Rennes debieron ser revolucionarios para la época y pudieron suponerle al párroco suculentas sumas de dinero. Lo que se esconde detrás de ellos está lleno de incógnitas, especulación e imaginación, pero quizás puede esconder alguna verdad que cambiaría los cimientos de la religión católica y de la cultura occidental.

Él también se pregunta y ‘es muy coherente hacerlo’ por qué en esa misma zona nacen herejías como la de los cátaros. Siempre se dijo que los cátaros eran los custodios del Santo Grial, entendido como el cáliz con el que Jesús bebió en la Última Cena, en definitiva como un objeto, pero tal vez no sea así. Tal vez lo que custodiaban era a la mismísima descendencia de Cristo.

La tradición de la Magdalena se remonta al sabio persa Maní, del cual posteriormente descendieron los bogomilos, que se afincaron en toda esa zona buscando a Albión, un posible descendiente de Jesús, convencidos de que estaba allí. Probablemente los manuscritos de Rennes estarían relacionados con el Grial, pero entendido como el linaje de Jesús.  

José de Arimatea y María Magdalena

Una curiosidad, es que según los ritos davídicos es aún mayor la extrañeza que produce pensar que Jesús no estuviese casado. El momento de la concepción, los nombres y las edades estaban rigurosamente estipulados según este rito, y en la misma Biblia se afirma que Jesús era uno de los descendientes destinado al trono de David. Si Jesús era el Cristo según el título grecorromano, su hermano Santiago,  por ese mismo origen de las palabras era llamado José Ramateo, que tal vez fuese el José de Arimatea que viajó con Magdalena a tierras francesas, cuando ella ya estaba embarazada.

Ganadores y perdedores

Otro historiador y escritor, Mariano Fernández Urresti que también investigó este tema profundamente, dice que aunque no se sepa con certeza qué descubrió este párroco, tiene que haber sido algo asombroso. Estando allí dice que se puede percibir todo ese misterio de una forma meridianamente clara, un lugar de poder, pero no sabe decir si benigno o maligno. Hasta el cura tuvo sus dudas cuando escribió en el frontispicio de la Iglesia: ‘Este es un lugar horrible.’

Precisamente porque se habla de Cristo, cabe aclarar que las fuentes de las que se habla y en las que todos basan sus teorías son las fuentes a las que se ha podido acceder. Otras fueron ocultadas, silenciadas o quemadas y cabría preguntarse qué hizo que se declarasen como oficiales los testimonios de cuatro personas diferenciándolas y excluyendo al resto. La respuesta sería quién se beneficiaba y quién se veía perjudicado con la revelación de estos textos. Los perjudicados según Mariano Fernández serían José de Arimatea, Lázaro y la Magdalena que luego aparecen en el sur de Francia. 
Personajes aparentemente ‘secundarios’, como muchas de las mujeres que siempre acompañaban a Cristo que conforman el puzzle de una historia escrita muchos años después de que sucediese todo.

Existen otros textos como el del obispo Irineo de Lyon, el adversus haereses (contra los herejes) que cuenta que ellos tenían otros textos que hablaban de la figura de Cristo.
Por ejemplo, en el evangelio apócrifo de Felipe, descubierto en Nag Hamadi, se habla claramente de una relación entre Jesús y Magdalena no sólo espiritual, sino como ‘la discípula a quien Jesús besaba en la boca.’

Los templarios

El enigma sagrado, de Henry Lincoln, Michael Baigent y Richard Leigh cuenta que los templarios no eran monjes guerreros como se cree habitualmente, sino que eran custodios de la estirpe sagrada

Javier Sierra en este punto da tres teorías:

Una, que lo que descubrió Saunière en Rennes preocupó especialmente a una sociedad secreta llamada El priorato de Sion que tendría en su poder la genealogía exacta desde Jesús hasta el día de hoy, una línea de la nobleza que podría reclamar el trono de Francia.

Otra apunta a que en la zona de Rennes pudo estar escondido parte del tesoro del Rey Salomón. En el año 70 d. C Tito, el que luego fue emperador de Roma, saqueó Jerusalén y robó los tesoros del templo. Además ordenó construir en el Foro de Roma un arco de triunfo donde aparecen los tesoros robados. En el siglo V, el rey Alarico volvió a robarlos y los llevó a esta zona de Francia, y se baraja la posibilidad que se hubiese quedado todo allí o que una parte hubiese llegado a España y que la mesa de Salomón se encontrase en Toledo o Jaén.

Los visigodos se llevaron parte de ese tesoro a Toledo, lugar donde existe una estrecha relación con el Santo Grial y curiosamente, Bérenguer Sauniére viajó hasta allí en el año 1900 y al regresar a Francia cambió el nombre de la Iglesia del francés al castellano, pasándose a llamar Iglesia de María Magdalena, estableciendo un claro nexo entre algo que le conmovió en Toledo y que quiso dejar a modo de clave en la propia iglesia.

La tercera hipótesis nace en 1996, cuando investigadores ingleses apuntan a que los pergaminos contienen un mapa del Monte Cardú, donde estarían enterrados los restos mortales de Jesús. Magdalena los habría escondido y luego trasladado a Francia y de ahí nacería el mito de la Resurrección, porque el cuerpo no habría sido encontrado en la tumba. 
Como es lógico pensar, ese secreto bien valdría el impresionante enriquecimiento del párroco rural.

@mamiroca

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