sábado

Los muertos vivientes



Un mundo de maldad y tinieblas, que existe y que ha sido investigado por periodistas españoles de gran prestigio.

José Manuel Novoa, Director de documentales de Transglobe Films y Juan José Revenga, presidente de la Asociación Geográfica Española, estuvieron hablando con Iker Jiménez para el programa Cuarto Milenio del tema zombi con una claridad meridiana que en mucho dista de lo que pretenden mostrar algunos filmes de bajo coste.

Los zombis se originan porque dentro de la religión vudú que tiene más de siete mil años el mayor castigo no es la muerte sino la zombificación.

Un proceso que ha sido estudiado e investigado científicamente, que se utiliza como pena máxima para los asesinos y delincuentes y es un hecho que puede ser confirmado en países como Haití.

Quien lo dice es una persona que ha convivido con ellos en más de una ocasión, en un mundo cerrado, alejado de los extranjeros, que nada tiene que ver con lo que se muestra a los turistas. En el centro del Haití más profundo es lo que el profesor Wade Davis plasmó en su libro El enigma zombi, que estuvo conviviendo en esta extraña cultura.

Cómo se crea un muerto viviente

El polvo zombi es una receta secreta compuesta básicamente por parte de los ojos de una lechuza, huesos molidos, escamas del mortal pez globo que contiene el veneno de la tetrodotoxina, el verdadero elemento que domina la voluntad humana, ciempiés y un tipo de araña. Esa mezcla, en una medida secreta se echa a modo de talco sobre la persona que se quiere zombificar, lo que le provoca un estado de catalepsia que suspende las sensaciones e inmoviliza el cuerpo durante unos días y se lo mete en un ataúd, para luego ser desenterrado.

Muchas veces estos individuos han sido esclavizados para trabajar en el campo, como el caso de Clairvius Narcisse, otros han sido atropellados, a veces han aparecido mucho tiempo después de que se los ha dado por muertos, y ocurre hoy mismo aunque se viene investigando desde los años setenta.

Juan José Revenga contó que un campesino le confesó que un amigo suyo a quien habían dado por muerto, fue visto por él con sus propios ojos trabajando en una plantación al otro lado de la montaña. Con la mirada perdida, los ojos inexpresivos, sin poder contestarle ni hablar. En ese momento apareció el brujo que lo tenía dominado con un látigo corriendo detrás de él y se vio obligado a huir, con la impotencia de no poder hacer nada para ayudar a su amigo.

La maldad de los blancos

Parte de culpa de esta dominación la tuvieron algunas multinacionales y todo comenzó en el siglo XVIII.

Cuando se abolió la esclavitud en el año 1850, la ASCO (American Sugar Company) cayó en la cuenta de que debía empezar a pagar jornales a la misma gente que antes tenía de forma gratuita como esclavos. Esto hizo que contratasen a brujos o bokor para que zombifiquen a la gente, los dejen sin voluntad y sigan realizando el trabajo como anteriormente.

Los bokor eran las personas más ricas y poderosas de la isla y aún lo siguen siendo. Además del poder espiritual del que están imbuidos, existe el terror que les tiene la población a lo que les pueden hacer.

El viaje de los brujos

A los micrófonos de la Cadena Ser, Juan José Revenga contó que él presenció una ceremonia en la que uno de los brujos estaba haciendo un ritual para que un hombre con el que su hermana tenía problemas de malos tratos, saliese de su vida y no la molestase más. El habló tiempo más tarde con la hermana del chamán en Estados Unidos y vía correo electrónico, le corroboró efectivamente que era feliz y que no había nadie a su lado.

Algunos de estos brujos están saliendo de Haití y llegando a Europa para realizar sus rituales. Hace años que están instalados en Estados Unidos; en Nueva Orleans concretamente hay una cultura vudú bastante arraigada y más fuerte que la haitiana, pero la diferencia es que ahora es gente con mucho dinero.

Wade Davis en su libro habla al menos de veinticinco casos registrados de gente enterrada y desenterrada, trabajando como esclavos sin raciocinio, con el sistema neuronal roto, en un mundo de oscuridad y tinieblas.

Las creencias desde niños en este tipo de cosas los condiciona y cuando son llamados por el brujo lo único que interpretan es que están viviendo en ese infierno de sus ideas.

José Manuel Novoa, tuvo la oportunidad de ver a dos zombis con sus propios ojos. En Haití, en Artibonito zona de magia negra por excelencia, y realizando un documental para Transglobe Films se encontró con dos seres a los que les habían practicado vudú.

La realidad que presenció estaba bastante alejada de lo que se cree. Estos seres no atemorizan, aunque sí impresionan porque tienen el aspecto de una persona a la que se le ha practicado una lobotomía, presentan una deficiencia muy profunda de las capacidades mentales provocada por el polvo zombi y están trabajando en plantaciones o como sirvientes.

Triste final

Un apunte que hace Juan José Revenga es que esta religión nace en África de una forma más benigna, pero se fortalece en Haití, donde el hombre negro ha sido arrancado de sus orígenes, separado de su familia, humillado, vejado y esclavizado de por vida. Tal vez esta sea su forma de buscar venganza o justicia a su manera.


@mamiroca


Publicar un comentario