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Nessie y su misterio


Mito o realidad, lo cierto es que el Lago Ness oculta bajo sus aguas un gran secreto.


Leyendas que hablan de monstruos bajo las aguas de los mares han causado temor a quienes han surcado los océanos desde Plinio y Aristóteles, pero la historia más extendida es la del ser que vive en el Lago Ness, que se encuentra en el canal de Caledonia, en Escocia.

En una interesante investigación Carmen Porter del programa Milenio 3 detalla los avistamientos de este curioso animal.

Su primera aparición

La primera vez que apareció Nessie, que es el nombre afectuoso que le dan los habitantes del lugar al monstruo, de la que se tiene registro, data del año 565 de nuestra era y remite a un ser que emergió de lo profundo del lago con el único propósito de devorar a un hombre.

Existe una sola referencia alrededor de este caso, que llega hasta hoy por medio de un misionero inglés que vivía en Escocia y que tenía por nombre San Columbo. Este hombre en su diario relató la experiencia de haber tenido que acudir a un funeral de un hombre que había muerto debido a las dentelladas de una bestia marina que habitaba en el fondo del lago.

Siglos después, en 1880 Duncan McDonald, de profesión buceador se internó en las oscuras aguas con el fin de hallar un barco hundido hacía poco tiempo. Minutos después, el experto buceador comenzó a hacer señales para que le sacasen del agua. Según algunas personas que le vieron, se hallaba pálido y tembloroso mientras que gritaba a los cuatro vientos ‘que había visto a la bestia.’

En pleno siglo XX, una y otra vez

En el año 1933, un matrimonio de nombre Mc Kay, propietarios de un hotel a las orillas del Lago Ness denunciaron la observación de lo que a ellos se les representó como una criatura informe y desproporcionada, mezcla de elefante y ballena. Luego de este suceso, los avistamientos de Nessie fueron cada vez más frecuentes. Ese mismo año, en mayo, el alguacil del lugar Alex Campbell afirmó haber visto una enorme cabeza y un largo cuello emergiendo del agua.

Dos meses después, George Spies y su esposa viajando por la orilla del lago vieron salir al monstruo de entre un conjunto de matas intrincadas y espesas que bordeaban la carretera. Antes de huir a toda velocidad apretando el acelerador de su viejo vehículo, pudieron ver a un animal de color gris y de cuello muy largo, que se movía dando grandes saltos.

El 5 de enero de 1934 Arthur Grant, estudiante de Medicina pudo presenciar algo bastante inexplicable. Relató haber contemplado a un bicho de cabeza pequeña, como de anguila, cuello muy largo, ojos en forma oval y un cuerpo enorme que se iba volviendo estrecho hacia la cola. En los medios locales, Grant declaró apelando a sus conocimientos de Historia Natural, que en su vida había visto algo semejante a aquel animal, algo como un híbrido, una mezcla entre un plesiosaurio y un miembro de la familia de las focas.

Nessie ante muchos testigos

El 8 de octubre de 1836, alrededor de cincuenta personas entre lugareños y turistas pudieron verlo durante más de quince minutos. El ser deambuló cerca del castillo de Urquhart, unas ruinas que hay sobre una altura muy considerable de tierra que penetra en el lago y todos coincidieron en definirlo con dos jorobas y un largo cuello.

Verdadero o falso el origen de este extraño animal, lo que sí es cierto que desde el año 1933 existe una ley en Escocia que prohíbe a cualquier persona o institución herir, capturar o dañar a la bestia.

El Lago Ness es un lugar que se quiera o no, está totalmente enraizado con lo extraño para siempre. Nunca, aunque Nessie exista y tenga que morir por ley de la Naturaleza y si es real o no su existencia, dejará de estar ligado a este maravilloso sitio.

Imagen: Pinterest.com

@mamiroca


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