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Ovnis en Gran Canaria


Un avistamiento de extraterrestres, sucedido en la localidad de Gáldar en los años setenta.


Un caso que después de doscientas hojas de informes militares oficiales es definido como Ovni.

Gáldar, Gran Canaria, verano de 1976. Algo realmente desconcertante debió ocurrir para que investigadores y militares españoles, examinasen con cuidado y de cerca y reconociesen el suceso ocurrido el 22 de junio de 1976, como uno de los mayores espectáculos acaecidos en los cielos de España, en referencia al fenómeno Ovni.

Llamada de emergencia

Eran aproximadamente las diez de la noche cuando el médico Francisco Padrón Hernández y Dámaso Mendoza Díez, vecinos de Gáldar, esperaban en su domicilio al taxista Francisco Estévez . Los tres debían acudir en un vetusto Seat 1500 hacia el pueblo de Las Rosas, en uno de los extremos de la isla.

Una vez en el vehículo, se dispusieron a recorrer el camino secundario y los seis kilómetros donde les esperaba la madre de este, bastante enferma.

Nada más lejos de ellos pensar que los tripulantes de la Corbeta Militar Atrevida, unos minutos antes, habían dado la voz de alarma por la supuesta aparición en las cercanías de Fuerteventura de una burbuja luminosa que había salido del agua, y que una vez en el cielo se había puesto a girar sobre su eje. Luego se dividió en dos partes, una de las cuales era de color azul.

Alienígenas en el interior

El coche llegó a la carretera sin asfalto y allí mismo se detuvo en seco. Por el cristal delantero los ocupantes, Estévez, Padrón y Mendoza pudieron ver durante unos intensos minutos la visión más intimidante de sus vidas.

Una enorme esfera detenida a no demasiada altura, transparente, como hecha de cristal. Dentro de ella y frente a frente, dos humanoides delgados y muy altos, que se podían ver claramente. Dos seres de gran cabeza, cubiertos por unos trajes de color rojo sangre, que no hicieron ningún gesto de dirigirse hacia el coche. Tenían el torso y las extremidades inusualmente alargadas y la cabeza totalmente desproporcionada con el resto del cuerpo, que parecía estar cubierta con una especie de escafandra que impedía ver sus rostros, hecha del mismo material del traje.

Congoja, desazón, inquietud, son las sensaciones que se apoderaron de los ocupantes del taxi, máxime cuando la extraña maquinaria empezó a crecer y elevarse, emitiendo un suave pitido. Dentro de la nave, los seres seguían inmóviles.

Al llegar a la casa de la paciente, el Doctor Padrón notablemente conmocionado, hizo que los familiares saliesen a ver lo que él había visto. Aún en el cielo, el aparato se apartaba lentamente.

Cientos de personas siguieron y contemplaron entre el asombro y el desconcierto el itinerario de aquel aparato extraño. Seis minutos más tarde se movió hacia el sur, acercándose a tierra. Al día siguiente, la prensa canaria puso la foto en primera plana de una enorme huella de un campo de cebollas absolutamente abrasado.

Despliegue militar

Ocho horas más tarde, el personal del Ejército de Tierra cercó la zona buscando un supuesto escape radiactivo.

Ese mismo día, el Mando Operativo Aéreo requisaba una fotografía sobre la vertical de Maspalomas del misterioso aparato volador. Fue la primera imagen de un ovni desclasificada de los archivos militares españoles. 
Los testigos y sus vidas cambiaron radicalmente y de forma definitiva. Veinte años más tarde los documentos aclaraban algo sobre aquel intrigante episodio. El Ejército del Aire denominaba el suceso como ‘de alta extrañeza’ y su conclusión era aplastante: Ovni.´

El caso de Gáldar, es uno de los clásicos dentro de la fenomenología Ovni y también la prueba irrebatible de que existen expedientes militares que aseguran la presencia de Ovnis en el cielo
Este episodio inquietante y controvertido, fue recogido al completo por Iker Jiménez en su libro Enigmas sin resolver, pudiendo entrevistar a los testigos tiempo más tarde, que no dejaron demasiado resquicio a la duda.

El Doctor Francisco Padrón Hernández, el taxista Dámaso Mendoza Díez son testigos como tantas otras personas que presenciaron un espectáculo fuera de toda lógica. Una enorme esfera, emitiendo una luz de color azul y dentro, esos seres enormes enfundados en extraños trajes dan otra pincelada a los encuentros con lo imposible.
                                                                                                                                         



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