sábado

El Hotel Corona de Aragón


Uno de los casos más extraños de la historia de la Transición. Sucedió en Zaragoza, en el año 1979 y fue básicamente un hecho dramático.

Situado en el número trece de la Avenida César Augusto de Zaragoza, un hotel de cinco estrellas único en la ciudad. Fue la madrugada previa a la Ceremonia de Entrega de despachos a la XXXVI promoción de la Academia General Militar.

Un lugar donde al parecer además, algunas personas luego de reconstruido el hotel, aseguran haber visto sombras, objetos que cambian de sitio o escuchar ruidos.

Antonio Calvo Pedrós, del ya desaparecido periódico Aragón Exprés, cerró los ojos tras contemplar aquello. La noticia se extendió rápidamente por toda la ciudad y él fue la primera persona en llegar. Una calamidad sin precedentes que estaba sucediendo en el Hotel Corona de Aragón, el día doce de julio de 1979.

El infierno en el hotel

El incendio se elevó rápidamente por todas las plantas, transformando el edificio en una enorme llama que lo devoraba todo. El fuego salía por las ventanas y dentro, la gente se quemaba viva.

Aquel día era huésped del hotel, Carmen Polo viuda de Franco, su hija y sus nietos. El total de muertos fue de setenta y ocho.

De la Transición Española, este es uno de los sucesos más extraños, pero nunca pudo arrojarse luz al origen de todo este horror. Al menos, los familiares de las víctimas han conseguido ser consideradas víctimas del terrorismo. Pero el supuesto atentado jamás tuvo nombre y apellidos a quien culpar.

Luego de la reconstrucción y posterior apertura, comenzaron a suceder hechos extraños. Había habitaciones en las que la gente se negaba a pernoctar. Comentaban que oían pasos, lamentos o hablaban sobre la visión de una figura extraña.

La habitación número 510

La compañía aérea Aviaco, tenía a parte de sus empleados hospedados en el hotel. Entre ellos se rumoreaba sobre presencias inusuales en las habitaciones y sobre todo en una en concreto, en la número 510.

La prensa se hizo eco de la confesión de una de las azafatas, que en medio de la noche, sintió una gran opresión sobre su cuerpo. Luego, vestida sólo con las sábanas vio una figura sin rostro y de gran estatura, un ser que intentaba abrir la ventana en un esfuerzo denodado por salir de allí. Su relato no fue el único del hotel.

Otros, lo que oían era la voz de un pequeño y también un llanto angustioso y sin límite. Sonidos limpios y claros que siempre se dirigían a un mismo y preciso lugar, hacia las ventanas, huyendo tal vez, de la imagen de un incendio que se repetía una y otra vez.

Este luctuoso proceso sigue siendo uno de los episodios más oscuros del siglo XX. Los actuales dueños del inmueble, prefieren cubrir con un manto de silencio los presuntos episodios paranormales, probablemente para preservar la buena imagen.

Necrópolis en la Puerta del Carmen

Sin embargo el hotel, como pretendiendo rebelarse al olvido de lo ocurrido, volvió a ser protagonista de la actualidad en enero de 2003. 

En el programa Milenio 3 de la Cadena Ser, Iker Jiménez contó que arqueólogos aragoneses habían descubierto el año anterior en distintos enclaves de Zaragoza, varias necrópolis o cementerios de gran extensión. Uno situado en la Puerta del Carmen y otras exactamente en la misma manzana del viejo hotel.

Sepulturas de fechas diversas, que a muchos les trajo de nuevo a la memoria con esta simple noticia, el recuerdo imborrable de los dolientes sucesos. Muchos también recordaron los misterios que siempre trae consigo la tragedia del hotel Corona de Aragón.

Algo que impregna desde aquel tiempo, algunas habitaciones y pasillos como la tan mentada 510.

@mamiroca

Publicar un comentario