lunes

Los gobiernos y el fenómeno OVNI


La relación que tienen los servicios secretos y las autoridades con los ovnis.

En algunas ocasiones, servicios militares y de inteligencia han tratado de manipular a personas y hacerles creer que eran contactados por extraterrestres para analizar su reacción.

Esta denuncia provino en su momento de un astrofísico y escritor Jacques Vallée, en especial con un caso prácticamente olvidado y desconocido a día de hoy.

Iker Jiménez la recogió para su programa Milenio 3 de la Cadena Ser del día 13 de enero de 2003.

Abducciones o experimentos

Tal vez detrás de este extraño fenómeno, exista una huella mucho más humana de lo que se pueda suponer. Había ya quien tenía sus sospechas, pero el primero que lanzó su pregunta en público fue Jacques Vallée, en su libro jamás traducido al español de nombre Revelaciones. En él narró sus investigaciones sobre un caso particularmente misterioso que acaeció el 26 de noviembre de 1979 a un muchacho francés, de nombre Frank Fontaine. Fue una de las escasas ocasiones en que alguien era secuestrado por un ovni y algunos testigos pudieron verlo.

Times, Le Monde y el Corriere della Sera

Frank Fontaine estaba metiendo ropa en su coche Ford Taunus, con sus dos amigos Jean-Pierre Prevost y  Salomón D’iaye con el fin de llevarla y venderla posteriormente en un rastrillo cercano. Eran cerca de las cuatro de la madrugada.

Una bola de luz fulgurante descendió hasta llegar a su automóvil. Frank estaba al volante y sus amigos fueron hasta su casa para conseguir una cámara fotográfica con la que poder capturar el extraño fenómeno. 
En menos de dos minutos, hallaron el vehículo inmerso en un halo luminiscente, pero su amigo, ya no estaba allí.

Durante una semana completa, todo el cuerpo de Gendarmería de la población francesa de Cergy-Pontoise y todos los periódicos del prestigio de Le Monde, Corriere della Sera, Times o El País, lo denominaron como el ‘encuentro en tercera fase más impactante del mundo.’

Una semana más tarde, sin saber ni el por qué, ni el cómo, ni de dónde volvía, Frank se presentó en la casa de su amigo Salomón, sin recordar absolutamente nada. Él seguía estando en el mismo instante en el que se encontró con la luz, sin que para él hubiese transcurrido el tiempo.

Ni rastro de extraterrestres

La Gendarmería negó en rotundo la posibilidad de que Fontaine se hubiese escondido en alguna parte, los tres muchachos tenían temas pendientes con la justicia y era de lo más rocambolesco que idearan semejante historia para que la atención se centrase precisamente en ellos. Y lo más relevante era la cuestión de dónde había estado Frank durante toda esa semana. Nadie supo responder a eso hasta el día de hoy.

Poco a poco y con los años, el protagonista de esta historia fue recordando pedazos de lo sucedido en este tiempo perdido. Una luz, unas esferas parlantes o una camilla, pero ni una señal de seres de otro mundo.

Jacques Vallée luego de un arduo trabajo de investigación, barajó la posibilidad de que Frank, un chico prácticamente adolescente de diecinueve años, hubiese sido raptado por los Servicios Franceses de Inteligencia e incluido en un estado de prehipnosis, en algún sitio donde le fueron suscitados episodios con características lumínicas y palabras que iría recordando con el devenir del tiempo. 
Un método incontestable sobre cómo poder ir estudiando con lupa el fenómeno social ante la posible abducción de un ser humano.

Con el transcurso del tiempo, varios servicios de inteligencia han demostrado que, efectivamente Frank podría haber sido utilizado para simular una abducción en algún lugar oscuro, frío e inhóspito pero en pleno planeta Tierra.

Una vez más, los seres humanos pergeñando extraños experimentos.

Imagen: Tumblr.com

@mamiroca


Publicar un comentario