miércoles

Misterios personales


Lo que para unos fue algo inexplicable, para otros pudo ser sólo el efecto de la autosugestión.


A principios del año 2003, en Valencia hubo un caso bastante inquietante de un fantasma que se apareció en la localidad de Foios y que tenía en vilo a los vigilantes de seguridad de una antigua fábrica.

El programa Milenio 3 se hizo eco de la noticia pero, con el transcurso de los días fueron cambiando los temperamentos  y las opiniones de las personas que habían tenido que ver con el suceso.

Según se contó, sombras sin pies deambulaban por los pasillos y el laboratorio, encendían o apagaban luces y ponían en funcionamiento las máquinas, además de producir sonidos y golpes. Todo ello hizo que se efectuase una intervención por parte de la policía.

División de opiniones

Con el paso del tiempo, el programa de la Cadena Ser que investigó a fondo el asunto, observó que el pueblo se dividió en dos bandos opuestos, los que creían y los que no.

Algunas cadenas de televisión acudieron con el exclusivo propósito de desinformar, hubo miembros de fuerzas del Estado que quisieron cobrar por declarar y se formó todo un esperpento de situaciones que normalmente traen aparejados este tipo de casos.

La persona que vivió los hechos

Iker Jiménez entrevistó para su programa a la vigilante que tuvo el encuentro con el fantasma, que apenas habló del caso por miedo a que le “perdieran el respeto.”

Su nombre es Mercedes Soto y estando de guardia vivió lo que para ella fue una auténtica pesadilla.

Según su propio testimonio, entró a trabajar a las ocho de la tarde y cuando comenzó su ronda de comprobación, vio como se encendían solas las luces del laboratorio. Al acercarse con extrañeza vio “una forma negra de casi dos metros que estaba subiendo la escalera, sin cara ni manos, que no era una persona y que se desplazaba sin pies.” Aquella sombra siguió su camino sin inmutarse.

Como es de suponer se asustó mucho y quiso aclarar que no fue producto del cansancio, ya que recién comenzaba su turno de trabajo. Al salir corriendo se lastimó el pie y se escondió detrás de unas cajas hasta que llamó a su compañero, sintiendo el miedo que se siente cuando algo no se puede explicar. 

Remarcó además que ella nunca dijo haber visto un fantasma sino algo extraño que no pudo supo entender. Anteriormente, un compañero suyo le pidió por favor que lo acompañase a hacer la ronda, aunque no fuese lo habitual. En la zona de las calderas escucharon unos golpes muy fuertes, que el vigilante le comentó que ya había oído antes y ambos no tenían ninguna intención de quedarse solos.

Lo que motivó a que Mercedes hablase fue el descrédito y el escarnio que sufrió por parte de gente que no comprendió su situación. Independientemente de lo que se pueda pensar, para ella fue un hecho desconcertante y real vivido en su lugar de trabajo, sobre todo cuando ella misma era la que buscaba explicaciones.

Los responsables de Promasa S.L.

Ángel Camps, responsable de la empresa de seguridad, afirmó a los micrófonos del programa que durante los años que su empresa prestó servicios allí, nunca ninguno de sus vigilantes cogió una baja por motivos de estrés, ansiedad o depresión por trabajar en ese sitio, ni tampoco cambios de turno o servicio por fenómenos extraños acaecidos en el lugar, como habían publicado varios periódicos en ese momento.

El lugar del misterio

Esta inquietante zona se encuentra en el polígono industrial de La Yutera, en Foios en la Comunidad Valenciana, donde al parecer este extraño suceso tuvo sus defensores y detractores. Allí existe lo que se denominaba ‘el camino de los muertos’, por donde hace más de cien años se llevaban los cadáveres desde el pueblo al cementerio.

A principios de siglo, Hugo Bacharach, un millonario alemán se instaló en Valencia e instaló una importante empresa textil y tras cerrarse luego de una época de crisis, se puso en funcionamiento como fábrica de válvulas. 

Pero Foios es una localidad de más de cinco mil habitantes que además de por los fantasmas también es conocida por ser el lugar de nacimiento del famoso torero español Vicente Ruiz “El Soro” y de muchos músicos españoles.  

Lugares con mucha historia siempre tienen connotaciones insospechadas y son propicios para vivencias inesperadas.

Imagen: Tumblr.com

@mamiroca

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