lunes

Enigmas de los hombres del espacio


Junto con la historia oficial de los viajes espaciales, hay otros componentes que no siempre se dan a conocer.


Premoniciones sobre el Challenger

El Challenger, una historia presente en todo el mundo, en una imagen grabada en la retina. La historia de siete personas que murieron en una terrible tragedia espacial.

En este episodio, hubo gente que dijo haber tenido premoniciones al respecto, y es muy fácil cuando todo sucedió decir que se tuvo el fatídico presentimiento. Pero hubo una escritora que lo dejó por escrito, tres años antes de que sucediese.

Javier Sierra, el famoso escritor y periodista de éxitos como La dama de azul o El ángel perdido, investigó el caso para el programa de Iker Jiménez, de la Cadena Ser.
Luego de un sueño muy especial, Jenny Randles escribió su experiencia. En la misma ella vio cómo despegaba el transbordador hacia el espacio y sobre el minuto uno de dicho despegue, pudo ver como se incendiaba uno de los depósitos de combustible, haciendo estallar la nave en el aire.

Exceptuando el detalle de que en su sueño era de noche, el resto de la descripción coincidió fatalmente con lo que pasó después. Esta mujer se dedicó a recabar experiencias de personas similares a la suya desde hacía dos años antes del accidente.

Además, en el Registro Central de Premoniciones, un proyecto que se lleva a cabo en Estados Unidos, hubo bastantes anotaciones que tenían que ver con la explosión de un transbordador espacial. Lo que no llegó a encajar del todo fue el hecho de que las visiones hablaban de un desastre al volver de una expedición al espacio y no en el despegue.

Jenny Randles escribió en noviembre de 1983 esta visión, la explosión del Challenger. Historias que acompañan a la lectura oficial de algunos acontecimientos, pero que se suman a los mismos para ahondar, aún más si cabe en el misterio.

Cambios de conciencia

En el mundo de los astronautas también hay otros fenómenos de los que se sabe poco. Por ejemplo, Edgar Mitchell, piloto de la Apolo 14, en febrero de 1971 tuvo una experiencia telepática que fue publicada a lo largo y ancho de los Estados Unidos.

Él tenía que ser emisor y receptor de un conocido parapsicólogo en aquella época de nombre Olof Jhonsonn, que debía transmitir mediante su poder mental, las imágenes de las cartas Zener, utilizadas habitualmente en experimentos telepáticos de imágenes geométricas muy claras.

La experimentación dio como resultado algo bastante sorpresivo y fue que en doscientos setenta y cinco ensayos hubo un índice de aciertos superior al cuarenta por ciento.

Luego del vuelo del Apolo 14, Edgar Mitchell sufrió una gran transformación en su vida personal, convirtiéndose en un defensor acérrimo de la parapsicología, y en uno de los fundadores de una organización internacional llamada Instituto de Ciencias Noeticas, dedicado a la investigación de  la psique humana que según él, debe tener un lugar preferencial en todas las universidades del mundo.

Muertes de cientos de civiles en la aeronáutica rusa

Luis Ruiz de Gopegui, Director de la NASA en España, comentó al programa Milenio 3 del día 2 de febrero de 2003, que durante todo el tiempo que existió la Unión Soviética no existía ningún tipo de claridad en cuanto a la información que se daba a la opinión pública, más bien todo lo contrario. 
Por ese motivo, los estadounidenses especificaban las muertes y los accidentes que iban ocurriendo, pero la política soviética era diametralmente opuesta.

Con la llegada de la Perestroika se empezaron a esclarecer muchos secretos que estaban ocultos, pero hay cosas evidentes que no se pudieron encubrir porque se detectaron desde el espacio, como por ejemplo que los soviéticos tuvieron explosiones de gran calibre en la rampa de lanzamiento.

Un mundo sellado a cal y canto el de los astronautas rusos, nombres que han sido ocultados y silenciados, a los que se les debe respeto por el hecho de intentar ir un paso más allá en algunos de los emprendimientos más arriesgados de la humanidad.
Publicar un comentario