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La momia maldita del Titanic


Una momia pudo tener mucho que ver con el hundimiento del Insumergible.

 
En el Hundimiento del Titanic, entremezclando misterio y tragedia, se dijo y se fotografió mucho. Pero hay un suceso en especial del que se sabe muy poco, ocurrido en la bodega del transatlántico.

Nacho Ares, licenciado en Historia reveló este hecho para el programa Milenio 3 de la Cadena Ser del día 3 de febrero de 2003.

El fatídico día

Cerca de Terranova en el año 1985 se descubrieron los restos del Titanic. A partir de ese momento son incontables las piezas que se han rescatado de ese enorme y lujoso barco, que hundió sus 46328 toneladas en la aciaga noche del 14 de abril de 1912 en las oscuras aguas del océano Atlántico.

Aparte de todos los adelantos tecnológicos que poseía en ese momento aquel coloso proyecto de la náutica, lo que contenían sus bodegas y almacenes era cuanto menos desacostumbrado
Toneladas de patatas, miles de docenas de huevos, sacos de café o miles de botellas de agua mineral y algo verdaderamente extraño, una momia egipcia.

La prensa egipcia

No se supo nada sobre el caso antes de que la prensa de Egipto publicase la noticia. Periodistas de ese país revelaron que el día 10 de abril en Southampton, Lord Canterville embarcó en el Titanic rumbo a Nueva York, la momia de una sacerdotisa del dios Atón, adorado por alentar la vida en la tierra.

El extraño ‘amuleto’ junto al puente de mando, habría pasado inadvertido si el Capitán Smith y el segundo oficial Lightoller no hubiesen mostrado una conducta inusual y autoritaria en el tiempo angustiosamente anterior al fatal hundimiento.

Radioactividad y comportamiento anómalo

La momia estaba más que cerca del lugar donde se gobernaba la nave y, en el supuesto caso de que contuviese radioactividad, como han sugerido algunos investigadores, los tripulantes podrían haber sido influidos por ella, especialmente el Capitán Smith y algunos otros oficiales, que presentaron una extraña actitud durante el tiempo que precedió a la catástrofe.

Por increíble que parezca, esta historia tiene un pequeño viso de realidad. Una tapa de un ataúd de una sacerdotisa desconocida de Tebas es conservada en el Museo Británico de Londres

Tradicionalmente, se refieren a ella como “La momia maldita”, y se dice que viajó en el Titanic, en el año 1912.

En la documentación del Museo Británico no hay nada que lo corrobore, aunque es verdad que desconociendo las causas, siempre ha sido relacionada con el ‘Insumergible.’

Otro ingrediente más de una historia que nos fascinará durante muchos años.



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