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La Mona Lisa




Tal vez La Gioconda que todos conocemos, no sea la original.


La mundialmente conocida Gioconda, que se halla en el Museo del Louvre, pintada a principios del siglo XVI por Leonardo Da Vinci, encierra un secreto más poderoso que el de su enigmática sonrisa. Algunos hablan de otra Mona Lisa pintada por el mismo autor casi igual, pero con un rasgo muy característico: el de que tal vez se trate de la verdadera Gioconda.

Nacho Ares, Licenciado en Historia Antigua y director del programa Ser Historia, investigó esta posibilidad.

Existen algunos documentos de la misma fecha en la que fue hecho el cuadro “Las vidas de los mejores pintores de Vasari” o un bosquejo hecho por Rafael Sanzio en base al retrato de La Gioconda, que pueden llevar a pensar que existen dos cuadros distintos, que tendrían correlación con otras tantas pinturas de mujeres, también diferentes.

Madonna Lisa Gherardini fue la tercera esposa de un millonario comerciante de Florencia, el marqués Francesco Bartolomeo del Giocondo, con una considerable diferencia de edad de veinte años, y cuyo enlace se produjo en 1495. Una dama de una belleza exótica de quien se llegó a suponer que Leonardo se había enamorado.

Leonardo Da Vinci conoció a Mona Lisa con veinticuatro años de edad, en el 1500. De alguna forma el pintor se obsesionó con ella, no separándose nunca de aquel cuadro. Por otro lado, Vasari habla de detalles como las pestañas, las cejas o el lugar donde posó la muchacha que no tienen nada que ver con la obra que se encuentra en el Louvre.

Pero los indicios que nos hablan de la existencia de varios cuadros, no se quedan sólo en los comentarios de algunos libros. En 1504, Rafael Sanzio fue al taller de Leonardo Da Vinci en Florencia, vio el cuadro de la Mona Lisa en primera persona, y realizó en el mismo lugar un boceto. En este dibujo, conservado junto a La Gioconda en el Louvre, se aprecian dos columnas griegas, columnas que parecen haberse difuminado en el cuadro que todos conocemos.

Si cotejamos las fechas todo nos lleva a que la dama del cuadro del Louvre no es Lisa del Giocondo, sino más bien Constanza Dávalos, la querida de Giuliano de Médici
Tal vez sería una teoría correcta porque la Gioconda del museo, tiene más de treinta años y no como Constanza con apenas más de veinte, edad que tenía la verdadera Lisa del Giocondo.

Nacho Ares se interroga entonces dónde está el verdadero cuadro, pero ya entraríamos en el terreno especulativo, donde aparecen otros cuadros menos conocidos de Leonardo como por ejemplo la Gioconda de Alsworth.

Comprada en 1962 por el consorcio del coleccionista de arte, el suizo Henry Pulitzer, la Gioconda de Alsworth no está terminada. Su fondo está apenas empezado y un dato muy importante: tiene pestañas y cejas, como afirmó Vasari y el resto de detalles descritos por Rafael Sanzio en la copia del museo de Louvre.



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