martes

En la calle de Aníbal


Hace más de veinte años, en un barrio de Linares, acudieron las autoridades debido al reclamo de una modesta familia atormentada por unos alaridos de mujer que se podían oír claramente.


Iker Jiménez rescató esta historia para su programa Milenio 3 de la Cadena Ser, que por muy discutible que pueda parecer al lector, fue vivida por estas personas en carne propia. Un suceso que los sobresaltó en plena noche y durante varios días.

En la cocina, algunos objetos se estrellaron contra los azulejos como arrojados por una mano imperceptible. Al otro día, sobre las diez y media, una imagen oscura, alta y alargada se manifestó en el marco de la puerta, inmóvil, con una especie de sombrero, frente al pánico de todos los miembros de la casa.

Los policías con las armas cargadas, registraron varias habitaciones y se dieron cuenta de que los gritos provenían del pasillo principal. Eran nítidamente audibles, a modo de extensos gemidos y llantos.

¿A quién culpar o detener? ¿A qué o quién atribuir todo ese miedo provocado? Allí se terminaron todas las investigaciones.

En esa antigua y modesta casa de la calle Aníbal, como también en otras muchas en España y por qué no, del mundo entero, suceden extraños sucesos de difícil explicación. 

Los utensilios más variados mudaban de sitio y las imágenes similares a fantasmas se presentaron en los dormitorios hasta en pleno día. La luz eléctrica se comportó de forma tan extraña que las compañías proveedoras del servicio no tuvieron forma lógica de explicar.

Esto sucedió en la calle Aníbal, en Jaén. ¿Te ha sucedido a ti, estimado lector, algo similar?




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