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Chicago


Es una de las dos ciudades más relevantes del estado de Illinois y se ha transformado en un enclave perfecto tanto para hacer negocios como para el arte.


En la ribera del lago Michigan, la ciudad es parte integrante de la leyenda norteamericana. Resurgió de sus cenizas como el conocido pájaro, cuando en 1871 un brutal incendio la dejó prácticamente arrasada.

'La capital del blues’, también debe su fama a Michael Jordan, el rey mundial del baloncesto.

Recorrer sus calles bulliciosas y llenas de rascacielos es un auténtico placer, pero sobre todo descubrir algunos edificios que sobrevivieron al siniestro.

Es también donde nació la revista Play Boy, la “ciudad de los vientos” y la sede de la cadena McDonald’s de hamburguesas. 

Además posee su propia escuela de arquitectura. En Chicago están los nueve rascacielos más altos del mundo, obra de los genios Sullivan,  Wright o Van de Rohe. 
El corazón de la ciudad combina con exquisito buen gusto el arte y la arquitectura como los almacenes Carson, la torre Sears, las esculturas de Picasso y Alexander Calder. También posee museos de estilo impresionista, el Parque Grant, el Planetario o el Museo de Historia Natural que guarda restos de dinosaurios, que le darán a nuestro recorrido un toque diferente.

La masacre de San Valentín

Pero Chicago encierra misterios, tal vez impensados para una ciudad tan cosmopolita. Es una urbe llena de esquinas célebres en numerosos casos policiales. 
Una de las más conocidas es el 2122 de North Clark, donde en el año 1929 ocurrió la llamada ‘masacre de San Valentín.’ El 14 de febrero de ese año, varios criminales mafiosos de la banda de Al Capone, disfrazados como policías en un garaje y a sangre fría, acribillaron a balazos a seis maleantes del clan enemigo, la familia Moran

Estos crímenes dieron vida a la leyenda de los gangsters durante la Ley seca en los Estados Unidos. Y aún hoy, hay habitantes que afirman haber visto atravesando las paredes a los fantasmas de los seis mafiosos tiroteados por los secuaces de Al Capone.

Pero hay más. En un bosque cercano se relatan historias de apariciones nocturnas, de luminarias que tal vez pertenezcan a almas en pena. Según los habitantes del lugar, esto sucede desde que unos sinvergüenzas profanaron las tumbas de un viejo cementerio. Las tumbas de una familia que vivió allí hace más de una centuria.

El cementerio de la Resurrección

Pero el caso más sobresaliente de figuras espectrales en la ciudad de Chicago, y que dio lugar a leyendas similares en medio mundo, es el del fantasma del Cementerio de la Resurrección.

En el año 1931, una muchacha fue brutalmente asesinada en la Avenida Archer, cuando regresaba a casa luego de una fiesta. Con su vestido blanco y sus zapatos de baile, el criminal la enterró en el cementerio. Durante muchos años, son múltiples los conductores que afirman que una chica les ha hecho autoestop en la avenida y una vez en el coche les ha pedido que la lleven a su casa, el Cementerio de la Resurrección. 
Algunos aseguran que al llegar al sitio, la mujer ha descendido del automóvil sin siquiera abrir la puerta.

La policía también tuvo algo que decir en este raro caso. En el año 1977, en diciembre, en una noche fría, fueron avisados de que una chica vestida de blanco estaba detrás de la puerta del cementerio. Preocupados por si se hubiese quedado encerrada dentro, las autoridades fueron al sitio, pero al llegar allí, detrás de la reja, no había nadie. Aunque hubo un detalle más que extraño, los barrotes estaban apenas doblados y sobre ellos, se percibían las huellas húmedas de unas manos de mujer.

Un recorrido diferente por “la ciudad de los rascacielos”, de la mano de Carlos Cala Barroso a través del programa Milenio 3 de la Cadena Ser.

Imagen: Pinterest/ Chicago Travel Guide



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