viernes

El Polígono de tiro de las Bardenas Reales


Un campo de entrenamiento aéreo en España, que funciona desde hace más de sesenta años y en donde entrenaban aviones caza norteamericanos, el 2 de enero de 1975, fue lugar propicio para el fenómeno ovni.


Iker Jiménez realizó una exhaustiva investigación para su programa Milenio 3  de la Cadena Ser y lo consideró uno de los casos con más secretismo militar de la ufología en España.

Pensemos por un momento en lo que es el desierto entre Navarra y Aragón, enormes montañas de arena yerma y en el medio de todo eso, cuatro torres militares y uno de los sitios más custodiados del país.

Las noches entre el dos y el cinco de enero de 1975 fueron más largas de lo habitual. Vicente Martínez asido fuertemente a su fusil fue el primero que pudo notarlo. Un sonido continuado y bronco se había metido en su receptor, alertándolo. Desde su atalaya, enfrentando a las montañas solitarias pudo ver cómo un objeto lumínico bajó muy despacio sobre la tierra.

Marino Sora, Pedro Gilabert o Roberto Bericat son solo algunos de los hombres que salieron del cuartel para seguir de cerca los movimientos de un artefacto nunca visto hasta ese momento. Su forma era de medialuna, de color rojo, sin ningún tipo de hendidura, hueco u orificio que calcinó la hierba. Según el primer informe oficial tenía el tamaño de un camión.

Sin lugar a las especulaciones, un ovni había aterrizado en el campo de tiro y la alarma se propagó por todo el polígono. Cuando los jeeps subieron a las colinas para perseguirlo, rápidamente se alejó en los cielos hasta que no quedó rastro de él.

Los soldados que lo presenciaron, que eran bastantes, decenas, jamás podrán olvidar su experiencia. Se les hizo permanecer encerrados en una barraca para albergar tropas y les fueron requisadas todas sus cámaras de fotos. Tiempo más tarde se cercó prolijamente el perímetro, el cual había quedado totalmente abrasado. Aquel suceso y aquellos rastros tan palpables, oficialmente nunca sucedieron.

El Ejército del Aire veinte años después, desclasificó este expediente, uno de los más enigmáticos de la historia ovni ocurrido en España, según todos los investigadores. La teoría que intentó explicar este peculiar avistamiento, fue casi una burla para los militares que fueron testigos de lo ocurrido. Se dijo que el aro de la luna originó, a instancias oficiales, unas reverberaciones, las cuales mantuvieron en vilo a todo un regimiento al completo.

En el páramo que divide Navarra y Aragón, todos saben que esta teoría es absurda y lo único que generó fue más interrogantes. Fueron muchos los que se cuestionaron a partir de ese instante qué ocurrió de verdad durante esas dos noches, para querer encubrirlo de forma tan simplista.

Bardenas Reales, un verdadero ‘Expediente X’ de la ufología moderna.


Publicar un comentario